Origen de la Música en los Andes
César Bolaños (Lima), compositor de música clásica contemporánea y musicólogo, estudió en el RCA Institute de Nueva York y en el Centro de Experimentación Audiovisual del Instituto Torcuato Di Tella en Buenos Aires.
Ha compuesto numerosas obras para orquesta, cámara, piano y coro, con frecuencia basadas en el acervo de la música popular peruana. Como pionero de la música experimental en el país, es creador de piezas electrónicas, obras electroacústicas y collages sonoros que incluyen el uso de cintas magnetofónicas y computadoras. Entre sus composiciones destacan ñachuasu, Divertimiento I, Intensidad y altura, cantata ALFA –OMEGA, I-I0-AIFG y ESEPCO I. Ellas han sido interpretadas en Alemania, Argentina, Cuba y Venezuela.
Como musicólogo, ha emprendido diversas investigaciones emparentadas con la arqueología y la electrónica, y publicado libros y artículos, entre ellos La música en el antiguo Perú (1985), Las antaras Nazca (1988) y La música nacional en los medios de comunicación electrónicos de Lima Metropolitana (1996). Contacto con el autor: lin00507@hotmail.com
Presentación del Libro. Pertenece César Bolaños a la llamada generación del 50 cuya significación en diversas áreas culturales se encuentra todavía bajo estudio. Dentro de esa generación debemos mencionar a Celso Garrido Lecca, Armando Guevara Ochoa, Leopoldo La Rosa, Francisco Pinilla, Francisco Pulgar Vidal, Edgar Varcárcel. Las producciones musicales de ese grupo han sido muy diversificadas…
En César Bolaños parece haber tenido gran influencia su entorno familiar. Guarda todavía los álbumes musicales de su abuela, pianista, que daba clases particulares y tocaba piano en los cines mudos junto a su hijo. Más tarde el padre Bolaños organizó una pequeña orquesta que tocaba en D’Onofrio para acompañar al cine mudo, pero debió abandonar esta actividad con el cine parlante. Después tuvo una pequeña fábrica de tejidos pero quebró en la segunda guerra mundial. En medio de estas dificultades económicas César Bolaños definió su vocación tanto por la música (beca en el Conservatorio) como por la electrónica. En la década de 1950 decidió viajar a Estados Unidos. Para financiar sus estudios trabajó en fábricas, oficinas y restoranes.
En Buenos Aires Bolaños configuró el interés por la relación entre la electrónica y la producción musical. Permaneció 10 años en Argentina dentro del Instituto Torcuato Di Tella. En 1964 presentó su primera obra de música electrónica. Por entonces también compuso música electrónica para la bailarina Jorgelina Martínez D’Ors. Esta primera obra de música electrónica tuvo por motivación un poema “Intensidad y la altura” de César Vallejo. Una de sus preocupaciones por entonces fue la música concreta con la grabación de sonidos modificados a través de aparatos electrónicos. En 1970 presentó ñanca huasu, nombre del lugar donde fue capturado el Che Guevara. La obra fue estrenada en diversos lugares (Bremen, Lima, Cuba, Maracaibo).
Por reingresar a la Argentina con un viaje semiclandestino a Cuba (1970–1971) sin sellar pasaporte para poder reingresar a dicho país, vivió clandestinamente en Buenos Aires desde 1971 hasta 1973 cuando el gobierno de Salvador Allende le otorgó un salvoconducto. Durante ese tiempo vivió de trabajos como arreglista, orquestador, composición de música para comerciales (Ponds, Coca Cola, etc.) Bolaños debido a su doble condición de músico e ingeniero de sonido (era técnico electrónico) trabajó para la empresa Phillips. Por esos años abandonó la música puramente electrónica que fue reemplazada por la música vocal e instrumental. Su gran preocupación fue la falta de difusión de su propuesta musical y el escaso interés estatal.
Pero a pesar de las adversidades, siguió produciendo y publicando sus obras. En 1972 participó en el Festival de la Canción de Roma. En 1979 presentó la cantata ALFA–OMEGA. En 1999 publicó el libro “Origen de la música en los Andes”. En el 2001 presentó el libro “ las antaras Nasca”. Bolaños es un músico que no ha sido comprendido por la intelectualidad peruana, ni por los que manejan la política cultural del país. Su obra y esfuerzo nos demuestra que la cultura peruana no ha muerto y que existen peruanos que a pesar de las limitaciones económicas y de una imagen país que nos ningunea, se sobreponen y producen cultura de alta calidad. Gracias César Bolaños.
Por: Luis Yépez Pinillos — Trujillo
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